¿Qué puedes encontrar en Sin pedir permiso?
- Un relato sobre la vida de un adolescente. La particularidad es que este adolescente creyó que era maduro desde los 13 años y actuó en consecuencia.
- El despertar sexoafectivo de este adolescente pseudomaduro.
- La importancia de la comunicación afectiva.
- Reflexiones sobre la identidad, la homosexualidad y el autoconcepto.
- Defensa de la espiritualidad y crítica a aquellas religiones que imponen pensamientos adoctrinantes.
- Reflexión sobre el propósito vital.
- Reflexión sobre la familia y la amistad. ¿El amor es incondicional?
- Amores platónicos.
- Salida del armario.
- El deseo de placer íntimo.
- Relaciones asimétricas: abuso emocional o de la intimidad.
- Vida universitaria y meritocracia.
¿Quién se lo puede leer?
El lenguaje del libro es para todos los públicos, pero es cierto que algunas reflexiones sobre la sexualidad/aspectos íntimos pueden ser adecuadas solo a partir de los 14 años, aproximadamente. Hay alguna palabrota y alusión al sexo (nunca explícito) pero hay muchas metáforas que posibilitan que cualquier adolescente pueda leerse el libro.
¿Quién se lo debe leer?
Si tienes un hijo o hija que es o será adolescente, este libro te mostrará un posible conjunto de escenarios para tu hijo: su manera de pensar, su manera de sentir, sus problemas, sus preocupaciones, sus aspiraciones y expectativas. Te servirá, sobre todo, para darte cuenta de que los padres deben confiar en sus hijos desde la paternalidad activa.
Si no me conoces de nada. Te acabo de aparecer en un anuncio y has escogido hacer clic porque te gusta la portada (preciosa, ¿eh?) y te ha llevado a una web donde has visto que, ¡oh, sorpresa!, se vende algo. Pues sí, debes comprarte mi libro. ¿Por qué? Bueno, porque seguro que has sido un adolescente (o lo eres; en tal caso, habla con tus padres, en general y en particular si quieres comprarlo) y te vas a sentir identificado con mi historia. Es posible que empatices conmigo. Durante el transcurso de la historia creo que te iré dando argumentos para que puedas sentirlo. A ver, podrás sentir también cariño, indiferencia, aburrimiento, sorpresa, rabia, ganas de abrazarme, ganas de chocar los cinco, ganas de preguntarme si he consumido alguna sustancia alejada de la legalidad, ganas de darme con un ladrillo en la cabeza, ganas de tomar un café conmigo, ganas de filosofar, ganas de reír y ganas de llorar. Otras emociones también incluidas en el pack.
Si eres mi amigo, amiga, conocido, conocida, compañero, compañera, o lo has sido, puede que te sirva para entender(me)(te) mejor. Sí, sé que puedes pensar que esto solo me beneficia a mí: pobre Pablo. Pero no, no me refiero a ese argumento. Me refiero a que te permitirá reflexionar sobre tus vínculos y vinculaciones durante tu vida, a procesar el duelo del amor, de las amistades e incluso a reflexionar sobre la condicionalidad del amor en general y hacia la familia en particular.
Mi historia es circunstancial, no es más que un medio que pretende mostrar qué pensamientos y expectativas pueden formar parte de la mente de un adolescente que se cree pseudomaduro.

